Decía del amorun vagabundo y dormilón,
no he conocido tal criatura
ni en mis sueños
y menos por poesías.
Sin embargo;
Salomón
hasta a su Dios traicionó
por ese delirio llamado amor.
Decía del amor
una viuda
de buen parecer,
le perdí la pista
al querer desde que enviudé
ni una mosca se acerca
a este pastel.
Una linda joven,
del amor expresó:
no volveré a amar
a nadie nunca,
no sufriré
una nueva desilusión.
Digo yo que el amor
está en mi propio corazón,
amo una estrella
sin nacer y las rosas del balcón;
el universo es producto
del amor,
ese que es el todo
que viene
del primer motor;
que no siente envidia
y no lástima
ni aún lleno de dolor.
El amor incondicional
capaz de transformar
al más agrio y seco corazón
en un enorme Barco de vapor,
que a su ritmo
siempre llega al puerto
del destino
que escrito está
en su mapa de navegación,
el que transforma
el dolor en aprendizajes
para vivir y poder