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POESIA MODERNA

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la poesía es, invasiva del alma, si llega; estremece y toca cada fibra haciendo brotar letras con o sin sentido para quien lee.

lunes, 17 de abril de 2017

EL ALMENDRO


Era todo sencillo
trasparente
cual rayo de luz
que atraviesa el tiempo
sin dejarse tocar,
así como mañana de abril
en los tejados
ojos humedecidos de
alegrías
y todo se fue al carajo.
Vaga ahora por la vida
sin vida
muriendo de a sorbos
y escupitajos,
vacilante almendro
durmió
en los sueños de amor
que no conoció.

Elizabeth

CUANDO EL SILENCIO ME ALCANCE.


Cuando el silencio me alcance
y se cierren las corolas
del andar,
solo haya en la eternidad consuelo,
para entregar mis tesoros
dejaré hecho un testamento.
Dos centavos de ilusiones
colgaré en la puerta para
el que quiera suspirar
con luz en la mañana.
Cinco centavos de esperanza
y todas mis canciones
a quien se entregue al arte
del ensueño y sin miedos
se vuelva gaviota
sobrevolando
el mar en la madrugada.
Diez centavos
para alimentar a todo aquel
que un día me tendió la mano
y el resto de mis tesoros
para vestir las nubes cada madrugada.
Veinticinco centavos en medidas de aceite 
para sanar la herida
de aquel que sufrió conmigo 
mientras burlábamos  a la misma muerte.
Cincuenta centavos
para comprar maíz
y que mi gente tenga qué comer
y no les falte nada un día.
Setenta y cinco centavos
para aquel que es como yo,
que bajó de las estrellas
para volverse uno junto a mi.
Cien centavos esconderé detrás de cada arco iris 
que se asome por tu mirar
cuando me extrañes
Para cuando el silencio
llegue a mí.

Elízabeth Carranza
Mario Asturias Villa

Mañana!!


Reposa tu alma
solo entre las letras,
respira sus arcos y flechas, 
duerme tranquila
entre el abecedario
de mañana.
Deja que murmuren
los que quieran,
 tú, has un lecho y vístelo
de dormilonas palabras
que acaricien tu sueño.
Deja que el cielo invente
lo que se le de la gana,
tú, tan solo canta
como gorrión
temblando de amores
esos escondidos en la voz,
en la pluma y la palabra.
Elizabeth

domingo, 19 de febrero de 2017

TERNURAS



Me absuelvan los silencios
de tan larga condena,
del rostro que en sueños 
me persigue 
y a mi alma inquieta.

El es el susurro alborotado
que se duerme 
en mi madrugada,
me arrebata la lucidez,
me refleja en la mirada
ternuras jamás encontradas.

Me absuelva la soledad
en el vacío adormecido
en la almohada 
cuando el beso nos hace uno
en cuerpo y alma.

Me absuelvan las estrellas
cuando no quiero te marches
cuando te aprisiona mi cuerpo
y me despiertan 
del sueño casi eterno 
tus manos.

Elizabeth

sábado, 18 de febrero de 2017

VIVIENDO DÍA A DÍA

Con el alma adormecida, 
con las voces 
que en la almohada 
dejaron sus suspiros, 
voy  viviendo .

Voy  viviendo 
las madrugadas más aprisa, pendiente de encontrar tu sonrisa
en mi barco de tempestades.

Voy de ensueño en ensueño 
buscando el almíbar de un beso
que me conduzca 
al paraíso perdido de los sueños, 
donde tus labios 
me llamen al encuentro 
y por esa voz  
se abran las ventanas 
de un nuevo cielo.

Voy viviendo el día 
como quien teme perderlo 
sin haber besado los labios 
que me aguardan 
entre lunas en eclipse.

Elizabeth

martes, 13 de diciembre de 2016

EL JARDIN DE LOS DECIRES DEL AMOR

Del libro
EL JARDIN DE LOS DECIRES DEL AMOR

PRÓLOGO
Elizabeth Carranza nos entrega nuevamente otra de sus creaciones líricas que llegan al lector y a todos. Es que, como algunos piensan, quienes se atrevan a transitar por el camino de las letras deberán enfrentarse a sí mismos y develar su ser interior a cabalidad; la razón es porque solamente así podrá escribir con dos ingredientes claves en el arte literario: el intelecto y el corazón, las emociones, que le permitirán a su obra producir los efectos líricos en los lectores. Quien escribe poesía solamente con la cabeza está lejos de ser poeta capaz de afectar líricamente a los lectores y de elevar su producto a voz poética universal.
He tenido la oportunidad de leer frecuentemente la poesía  de Elizabeth y me consta que ella escribe con el intelecto y con el corazón.  Con el intelecto, porque cuida la forma del verso, al ser ella la artífice de sus ideas objetivadas en su obra; con el corazón, porque se lanza por los caminos de su inconsciencia, por su mundo interior oculto, único y capaz de develar los decires tanto del amor como del desamor ocultos a los demás, pero real en su alma. Por ejemplo, en su segundo poema, Elizabeth escribe: Son tus labios las playas de este amor/ un sagrado beso que nos damos sin recato; en otros de sus poemas ella dice: Así estás en mí/como el horizonte,/rozando el mar sin tocarlo;/como el azul que se viste/de cielo o de horizonte.  
Así de sencilla, conversacional, es también la poesía de Elizabeth, pero al mismo tiempo intensa, sugerente y abierta a todos los seres humanos cualquiera sea su temperamento, su ánimo, su disposición o su experiencia.  Estamos frente a  una obra en la que la voz poética universal atraviesa todos los versos con las características señaladas y en los que evolucionan los decires del amor que van del derrumbe  al éxito, del ocaso al éxtasis y del amor romántico al divino, inyectándole así a la obra cierto hálito espiritual o místico. 
No en vano Octavio Paz pensaba que  el poema es vía de acceso al tiempo puro, inmersión en las aguas originales de la existencia y, agregaría, de la propia experiencia. Hay un elemento común a todos los buenos poemas por muy sencillos que sean, sin el cual nunca llegarían a ser poesía: es el efecto lírico ya mencionado, que produce en el lector y que lo induce a participar en la experiencia del poeta plasmada en los versos; es que cada vez que el lector revive de veras  un buen poema este le va despertar simpatía y empatía. Es lo que la obra de Elizabeth logra hacer.  

George Reyes
Poeta y ensayista
Ciudad de México, 14

Nueva Publicación en MRV

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jueves, 1 de diciembre de 2016

LUNA DE OTOÑO

Cuando vengas
mi luna de otoño
hallarás el amor
nacido en una mirada
crecido en las palabras
sonriendo de esperanzas,
de la mano
de sueños pintados
en los paisajes del alma
y cantos brotando
en mi mano.

Elizabeth